Ciencia y Educación 

¿Y SI PROBAMOS CON EL BIOGÁS?

(ENERGÍAS RENOVABLES)
Denominamos biogás al gas que se obtiene a partir de la descomposición de desechos de tipo orgánico por vía anaeróbica (es decir, sin oxígeno). Este proceso es desarrollado por bacterias. 
El biogás, por lo tanto, es un combustible gaseoso generado por la degradación de sustancias orgánicas. La misma descomposición que realizan los microorganismos, permite producir biocombustible, con el tratamiento de los residuos biodegradables. Los restos del proceso, por otra parte, sirven como abono.
El metano y el dióxido de carbono son los principales constituyentes del biogás, que también tiene nitrógeno, hidrógeno y otros elementos que son altamente combustibles y con un elevado poder calórico. Con el biogás se puede generar energía, la misma que utilizan estufas, cocinas, hornos y otros dispositivos e incluso es posible producir electricidad mediante el uso de un generador.
El sistema que realiza un aprovechamiento de la digestión se encuentra en el estiércol de animales, o de residuos caseros que se utilizan para la generación de biogás y de abono que recibe el nombre de biodigestor. En su formato más sencillo, un biodigestor es un contenedor conocido también como reactor, donde se almacenan las sustancias orgánicas que fermentarán y que dará como residuo el gas. La construcción de un biodigestor resulta muy sencilla y económica. Por eso en regiones rurales de América Latina se impulsa el desarrollo de estos reactores para obtener biogás, cuya combustión genera muy poco humo. De esta manera, uno puede producir su propia energía a un costo extremadamente reducido. Texto: Julián Pérez Porto y Ana Gardey, adaptado por Aprendelta Educación Ambiental.

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