NOTICIA NUEVA!!! Política Nacional 

Los seis meses de la intervención de la AFI: flota de autos de lujo, contrataciones directas, ñoquis y gastos reservados

A días de ser confirmada en su cargo, Graciela Caamaño participó de un seminario en la UBA donde expuso las razones de la intervención y analizó el escenario con el que se encontró al asumir y los avances de la auditoria de la SIGEN.

La interventora de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), Cristina Caamaño, quien acaba de ser reivindicada en su puesto por el presidente Alberto Fernández, protagonizó una videoconferencia en la UBA en donde desmenuzó los distintos hechos de corrupción y los rastros de inteligencia ilegal llevados adelante durante la gestión anterior. Además, adelantó sus intenciones de continuar al frente del organismo, aunque reconoció: “el día que no le sirva más al presidente, agarro mi cartera y me voy. Acá estoy ad honorem, ni siquiera tengo que pasar a cobrar el sueldo”.

La charla fue moderada por el ingeniero Ariel Garbarz, a cargo del Seminario Abierto Gobernanza y Redes Sociales de la Facultad de Filosofia y Letras de la UBA, quien destacó que conoció a la “profesora invitada” hace 10 años cuando ella era la fiscal de la causa por el crimen de Mariano Ferreyra y él uno de los peritos del juzgado de Vilma López. “Ella es lo más lejos que uno puede pensar del estereotipo de una jefa de inteligencia de las películas, que promueven las internas de sus propios agentes, actividades ilegales, sabotajes. Es todo lo contrario”, enumeró el ingeniero a modo de presentación.

Haciendo uso de las propias palabras del propio Alberto Fernández, la funcionaria expresó: “Nunca pensé que iba a llegar a lo que el presidente denominó los sótanos de la democracia”, señaló, al tiempo que refirió que “una de las primeras cosas que hicimos fue terminar con esta promiscuidad que existía entre la AFI y el servicio de justicia, sobre todo de los jueces federales, no sólo Comodoro Py”.

La interventora mencionó que gracias a la decisión del gobierno –a través de resoluciones y decretos- de acotar al mínimo posible la relación de la AFI con el poder judicial, “resolvimos el 50% de los problemas” y argumentó que “el 45% de los problemas restantes tiene que ver con la administración de esta agencia con muchas cosas por transparentar y mostrar en lo que se gasta y en qué se gasta”. Para ello, Caamaño puntualizó que a partir de un convenio firmado con la SIGEN el organismo cuenta con un síndico.

Compras directas

El auditor detectó la adquisición directa de un software por un valor de 3.180.000 pesos en 2017, pero “no lo encontramos, no está instalado en ningún lado, pero curiosamente se pagaron clases para utilizar ese software a razón de 3025 pesos la hora, por lo que se gastaron 109.000 pesos”.

“Nadie sabe cuál es el software ni cómo utilizarlo, adicionalmente se agregó un módulo por 554.000 pesos más, pero no hay razones de por qué se pagaba esto. En el 2019, se sumó un soporte y mantenimiento por 6 meses por 951.000 pesos y además otras horas de consultoría por 495.500 pesos. Estas situaciones nos encontramos a diario”, detalló.

De igual manera, se registró otra compra directa en 2017 a un laboratorio de pericias informáticas por 2.900.000 pesos, pero tampoco se encontró información al respecto. “Los expedientes se apartan de la norma y no cumplen los procedimientos formales de la administración pública”, dijo Caamaño y añadió que en algunos casos se abonaron “dos veces la misma cosa, porque se paga la factura, pero también la fotocopia de la factura” al referirse a una compra de CD´s y sobres en 2016 por medio millón de pesos.

La auditoría también determinó que dos empresas realizaron el 60% de las obras en el edificio a través de licitaciones hechas por estas mismas compañías. Cuando lo pliegos deberían haber sido confeccionados por el Estado.

Fondos reservados

La funcionaria destacó que ahora el presupuesto de la agencia se encuentra publicado en la página web del Ministerio de Economía y que se manejan con el mismo monto que el año pasado, cuando se calculó un gasto de 2600 millones de pesos, de los cuáles unos 1500 habían sido destinados al pago de salarios, mientras que los 1100 millones restantes eran fondos reservados.

“De esos 1100 millones ya blanqueamos 210 millones para gastos corrientes para todo el año y los 900 millones que quedan los vamos a ir blanqueando a medida que los vayamos necesitando y si no se usan volverán al Tesoro”, señaló la ex fiscal federal, quien agregó que además 160 millones fueron remitidos al Ministerio de Salud en el contexto de la pandemia.

La evolución de los gastos reservados, en tanto, fue de 313 millones en 2016; 417 millones en 2017; 737 millones en 2018; y 855 en 2019.

Contrataciones

De acuerdo a la intervención, la AFI desde 2017 se regía por un reglamento de contrataciones interno que restringía el acceso a la información transparente, la publicidad y la concurrencia y el derecho de los oferentes. Al respecto, Caamaño informó que se está adaptando la normativa interna al marco legal de la administración pública.

“Estamos bancarizando a todos los empleados, cuando llegamos y en parte sigue siendo así, cobraban en efectivo y en un sobre”, mencionó la funcionaria, quien evidenció que de acuerdo a un decreto de Mauricio Macri, la AFI contaba con más de 140 direcciones. Al asumir Caamaño estas se redujeron a 66, como en los tiempos de Oscar Parrilli, y ahora son 30 direcciones en total.

“Le dimos forma de ministerio. Sacamos la figura del subdirector, la famosa señora 8. Hoy tenemos un director con tres subsecretarías. Nos queremos parecer a una entidad gubernamental, antes no entrábamos en el mapa del gobierno”, explicó la interventora.

Flota de lujo

“La AFI cuenta con 210 vehículos, muchos de alta gama y blindados. Sin embargo, no sirven para las necesidades de una agencia. No vamos a seguir a un supuesto terrorista en un Mondeo negro blindado, porque lo descubren a los 5 minutos”, ironizó Caamaño. “Entre estos autos figura la Grand Cherokee Jeep, conocida como La Bestia, traída por 120 mil dólares por el director anterior de la AFI para su uso personal”, agregó.

En ese sentido, la agencia tenía previsto subastar unos 140 de estos coches, en dos tandas de 70, para adquirir otros vehículos más funcionales para el organismo pero el avance de la pandemia frenó los planes. Dos de estos autos blindados serían donados al Ejecutivo Nacional para cuando otros jefes de Estado visiten al país.

Armamento

La funcionaria dijo que se sorprendió por el “arsenal” que encontró al intervenir el organismo y aseguró que había fusiles, rifles livianos, escopetas, escudos antitumultos y cascos antigases, entre otros equipamientos que fueron comprados por la gestión anterior. Se realizaría un convenio de donación con el ministerio de Seguridad.

Además, la interventora se encuentra presta a realizar una denuncia penal en contra de sus antecesores porque se detectó que desde la agencia se vendieron armas a sus propios empleados. “Hay gente que compró hasta 6 armas. Es todo de una ilegalidad total, además ese dinero nunca ingresó a las arcas, era descontado directamente de los sueldos”, analizó la funcionaria.

Recursos Humanos

Caamaño informó que el organismo contaba con 1405 agentes, de los cuáles 905 habían pasado a planta permanente entre el 2018 y 2019, sobre todo a partir de las PASO, de agosto a diciembre del año pasado. “Obviamente que di marcha atrás con estas plantas permanentes porque no cumplían con los requisitos para ser incorporados a la planta”, argumentó.

Polígrafos

Una de las primeras medidas que tomó la intervención fue dejar obsoletos los polígrafos del organismo que testeaba a los agentes como mínimo una o dos veces al año, según le informaron diferentes empleados a las autoridades actuales. Hoy los dispositivos están arrumbados en una caja fuerte.

Derechos Humanos

La nueva gestión encontró al asumir unas 250.000 fichas, con varias filminas cada una, que eran los típicos partes de inteligencia sobre personas, organizaciones sociales, políticas, y de Derechos Humanos, instituciones públicas y privadas. “Se trata de una extensa base de datos para lo cual creamos el programa de Protección de Registro y Archivo y armamos 14 cajas que le entregamos al presidente quien iba a entregar por ejemplo el pasado 24 de marzo algunas de estas cajas a los organismos que fueron víctimas de este seguimiento, como los Curas opción por los pobres; Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, y familiares de desaparecidos, entre otros”, explicó Caamaño.

Curiosidades

La funcionaria aseguró que se sorprendió enormemente al abrir ciertos placares y toparse con diferentes elementos de escuchas, cables, teléfonos, cámaras, muchísimos televisores y una excesiva cantidad de tóner, pero lo que más llamó la atención de la interventora es que en una de las cajas halladas había en su interior “una carta de amor y adentro 9 balas de distintos calibres”.

Fuente: Tiempo Argentino

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario