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“Nos pareció que el formato de una Cooperativa era lo más justo a lo que podíamos aspirar”

La Cooperativa de Trabajo Chirimbote Limitada cumplió 6 años este marzo. Hablamos con Nadia Fink, integrante de este colectivo que es cita imprescindible a la hora de trabajar temáticas referentes a infancias, Educación Sexual Integral (ESI de ahora en más), feminismos y nuevas masculinidades.

¿Cómo surge Chirimbote?

Chirimbote surgió a partir de nuestro primer cuento “Frida Kahlo para chicos y chicas”, un poco como sello de fantasía, como idea de un grupo de amigas y amigos de pensar biografías para chicas y chicos de personas reales, pero también Antiprincesas vino a contradecir un poco lo que se decía en los cuentos clásicos sobre las mujeres: las princesas que esperaban un príncipe bien vestidas y calladitas, que tenían que seguir mandatos familiares. Que eran maltratadas por hermanastras y madrastras. Nos parecía que podía haber otros espejos donde se pudieran reflejar esas niñas y que los niños también conocieran a mujeres importantes de la historia para poder ir gestando otra memoria y atendiendo otros puntos de vista de lo que han ocupado a lo largo del tiempo.

¿Por qué tomaron la decisión de constituirse como Cooperativa?

La decisión de conformarnos como Cooperativa fue un poquito después cuando este emprendimiento chiquito comenzó a tomar vuelo. Salieron más Antiprincesas, empezaron los Antihéroes y necesitábamos conformarnos ya como un equipo, como una editorial, poder pensar en seguir creciendo. Nos pareció que el formato de una Cooperativa era lo más justo a lo que podíamos aspirar. También pensábamos que si estábamos trabajando ciertos contenidos en las infancias y cambiando puntos de vista, rompiendo estructuras, queríamos ser lo más consecuentes en el hacer, justamente. Por eso, una Cooperativa nos permitía pensar modos justos de trabajo, de distribución de poderes, de comercialización. Así que lo elegimos como la figura que más representaba a ese proyecto que era chiquitito y que ahora ya lleva 6 años, porque en marzo de 2015 salió nuestro primer libro.

¿Cómo sortearon las dificultades que la crisis económica y el contexto de pandemia impusieron?

Bueno, creemos que la pandemia fue para todo el mundo, muy impactante en lo económico y en la parte laboral porque durante bastante tiempo las imprentas y las librerías estaban cerradas y lo que hacemos son libros. Intentamos métodos nuevos cuando se habilitó el envío directo, puerta a puerta, en principio por correo, porque queríamos seguir estando cerca de los lectores y las lectoras. Piensen que las infancias fueron las más perjudicadas en este ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio), fueron las últimas que salieron a la calle y fueron también las que tuvieron que convivir de forma permanente en sus familias con todo lo que eso implica. En algunos casos buenas cosas, y en otros casos, también, las violencias y los abusos se vieron exacerbadas hacia adentro de los hogares. Así que otra manera que encontramos de seguir estando cerca fue hacer cuentos nuevos algunos con contexto de pandemia y otros más imaginativos, otros más educativos. Y los liberamos gratis en PDF porque sentíamos que no teníamos la posibilidad de imprimir, por dinero, por las imprentas cerradas, pero eso no quería decir que no teníamos que seguir llegando a nuestras lectoras/lectores a las familias, a docentes quienes han sido también quienes gestaron y construyeron este proyecto. Así que eso fue una decisión que tomamos.

Y después, bueno, este 2021 nos agarra empezando a recuperarnos. Después, cuando pudimos imprimir, empezamos a imprimir algunos de los PDF que habíamos liberado y tuvieron muy buena repercusión porque quienes los habían leído tenían ganas de tenerlo físicamente o tenían ganas de regalarlo. Sobre todo apuntamos a las primeras infancias que creíamos también que podían ponerle menos palabras a sus sentires; y compartir una lectura, compartir una fantasía, compartir una forma de recorrer el mundo a través de imágenes o palabras también podía ser una buena forma de seguir vinculadas y vinculados.

¿Qué sienten cuando se les reconoce como referencia inevitable a la hora de trabajar con infancias, Educación Sexual Integral (ESI) y feminismos?

Bueno, cuando se nos reconoce como referencia inevitable a la hora de trabajar con infancias, ESI, Feminismos, no dejamos de sentir sorpresa porque esto inicia como un proyecto de amigues que seguiremos trabajando de la mano, lo cual nos llena de orgullo.

Pero también, orgullo de estar representado un movimiento que creemos se construyó y se sigue construyendo con muchas bases. Bases en las calles, pensemos que la primera Antiprincesas sale en marzo, la segunda Antiprincesa – Violeta Parra – sale en junio de 2015. Justo el primer “Ni Una Menos” que mostró eso que venía pujándose durante años desde abajo y salió a las calles de manera masiva. Y no hubo vuelta atrás después de eso. No solo logramos avanzar en reconocimiento y cuestionamiento de estereotipos y de violencias. Sino que también, conseguimos una ley tan importante como el Aborto Legal.

Entonces, creemos que esta Cooperativa viene a dar cuenta de todo eso, nos basamos en un feminismo popular, estamos todo el tiempo apuntando a la ESI, a la Ley Micaela. Y creemos que somos un soporte de todo eso y por eso seguimos trabajando en redes colectivas. No es que nos encerramos en hacer libros, sino más bien salimos a mirar el mundo: a construir colectivamente y a partir de ahí siguen surgiendo nuestros materiales. Por eso creemos que también el reconocimiento es que las personas se ven reflejadas en ese hacer cotidiano y no es solo la decisión de una persona o un par de personas.

¿Qué tipo de vínculos generan con editoriales y colectivos de las provincias para hacer llegar los materiales a cada rincón del país?

Por un lado, tenemos una distribuidora que es Herramienta, una distribuidora también independiente. Los vínculos con las provincias los fuimos logrando a partir de distribuidoras independientes, o colectivos. Sea editoriales, sea feriantes, eso en la pandemia se notó mucho no poder hacer ferias. Y recibimos todo el tiempo propuestas de gente que lo tomó como una alternativa: docentes o mujeres que tienen un bebé muy chiquito y que todavía no están reactivando con otros trabajos y que desean vender desde la casa, o que se pusieron una tienda, o personas y grupos de personas que buscan nuevos emprendimientos.

Y así fuimos tejiendo los lazos. Los años anteriores era mucho más simple porque podíamos viajar. Nuestra primera presentación fue en Lomas de Zamora, pero la segunda más importante fue en Neuquén, y eso demuestra también que nuestra idea siempre fue federalizar el proyecto y poder estar en todos los territorios de nuestro país. Eso también nos generó vínculos muy grandes con gente de todas las provincias.

Y hoy que está un poco más cerrado, seguimos con ese vínculo a través del mail, de las redes sociales. Enviamos siempre con porcentajes mucho más beneficiosos para quienes venden los libros que lo que suele pasar en el mercado del libro, que de por si es complicado.

¿Qué proyecciones tiene hoy en día la editorial?

Proyectar estamos proyectando siempre. Por suerte en ese sentido no hemos parado de crecer y de pensar cosas nuevas. En este momento estamos pensando en libros para personas adultas. Repensando como esto de la ESI, del feminismo, de ponerse los anteojos violetas, de las nuevas masculinidades, tiene que llegar a las personas adultas, quienes son las que hoy educan, crían. Tienen que repensarse, primero ellas, para poder luego aplicar todo lo que significa correrse de todos estos estereotipos y violencias tan instaladas.

Así que estamos trabajando en 2 libros: uno que se llama “Notas de una feminista aguafiestas”, que es una traducción de una mujer de Canadá, que es muy interesante porque lo piensa embarazada de su hija: cómo al va a traer a este mundo tan machista. Es muy interesante, muy popular. Hay otro sobre masculinidades que escribió Sebastián de Neuquén pensando sobre cómo revisar desde las historias propias. Porque también, nuestra editorial siempre trata de interpelar desde lugares donde las personas se puedan identificar, tratamos de que el lenguaje no sea academicista, que sea simple, que llegue a todas las personas, porque creemos que no solo trabajamos para las convencidas, los convencidos que ya hacen mucho cotidianamente, sino que necesitamos ampliar esa mirada para que se expanda esta idea de infancias libres que tanto nos desvela.

Y la proyección es esta, seguir haciendo libros. Sumar autoras, autores nuevos, hacer nuestros materiales propios que son más conocidos, Antiprincesas y Antihéroes. Y seguir tejiendo redes con otras Cooperativas editoriales para pensar proyectos comunes, para pensar en interpelar también a los poderes ejecutivos, a los ministerios de este momento, para que también sea efectiva la valorización de las editoriales cooperativas.

Así que en eso andamos, esperemos por muchos años más, y de la mano de un montón de compañeras y compañeros.

Si querés conocer el catálogo de la editorial y conocer más información sobre el proyecto podés cliquear en este enlace y buscar en todas las redes sociales como @chirimbote.

Fuente: Coperativas

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